SEGUNDA PRESENTACIÓN DEL LIBRO ‘EL BUROCRATA ARTIFICIAL’

El  día 20, miércoles, de mayo de 2026 se presentó el libro «El burócrata artificial», del que es autor Don Francisco Velázquez López, en la Aula Magna del INAP, calle de Atocha, número 106 de Madrid.

Se trata, en realidad,  de la segunda presentación del citado libro. La primera se efectuó el dia 19 de marzo en la sede de la Academia Española de Administración Pública, contando con la participación de Clara Mapelli  Marchena, ex-Secretaria de Estado de Función Pública  y del propio Francisco Javier Velázquez  López, autor del libro.  El acto consistió en un agradable e interresante dialogo entre ambos  en el que pusieron de relieve los temas troncales del ensayo y la opinón que sobre cada uno de ellos tenían tanto la presentadora como el autor. En breve podremos contar con los textos de la respectivas intervenciones, que publicaremos en esta misma página oficial de la AEAP.

En esta ocasión el acto fue organizado por el Instituto Nacional de Administración Pública, editor del libro, contando con la colaboración y apoyo de la Academia Española de Administración Pública.

Durante la presentación  intervinieron: Don Manuel Pastor Sainz-Pardo, Director del INAP, que efectuó la presentación y moderación del acto; Don Francisco Javier Velázquez López, presidente de la Academia Española de Administración Pública y autor del libro, que hizo un breve sinopsis del texto;  Don Carles Ramió Matas, Catedrático de Ciencia Política y de la Administración, Universidad Pompeu Fabra, que puso de relieve tantoslos contenidos del libro como los méritos que a su entendere concurrían en el autor del mismo; Doña Concepción Campos Acuña, Presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, y Doña Consuelo Sánchez Naranjo, Secretaria de Estado de Función Pública, que realizó un interesante intervención de cierre del acto.

Terminadas las intervenciones programadas, en el turno de asistentes tomaron la palabra Francisco Ramos, Juan Antonio Garde y Hilda Jiménez.

A continuación  se incluye el enlade  para poder ver y oír  las respectivas intervenciones, así como la transcripción literal de las mismas:

 

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 Enlace para visualizar el acto:

https://www.youtube.com/live/4uaLDM_CE_8

https://www.youtube.com/live/4uaLDM_CE_8

 

 

TRANSCRIPCIÓN DE LAS INTERVENCIONES EN LA MESA REDONDA 

PALABRAS INICIALES DEL DIRECTOR DEL INAP, MANUEL PASTOR

Buenas tardes. Sed bienvenidos, bienvenidas, Secretaria de Estado, Consuelo Sánchez y Concepción Campos, Presidenta del Consejo de Transparencia, Carles Ramió, catedrático de Ciencia Política y nuestro autor flamante, Paco Velázquez. Gracias por estar aquí, por acompañarnos para esta presentación que es un placer daros la bienvenida. Saludo a todos los presentes y también a los que nos siguen por streaming y los que puedan ver este acto en la grabación posteriormente.

Es un placer, como digo, estar aquí esta tarde. Además, ya lo quiero enmarcar directamente en la Semana Abierta de la Administración. Este acto forma parte de todos los que se organizan y que mantienen a España como pionera en la vocación de apertura de sus administraciones y en particular el INAP, sumándose al movimiento más amplio de la Secretaría de Estado, con actos en los que damos oportunidad a la ciudadanía a acercarse, a conocernos y estando aquí la presidenta del Consejo de Transparencia, pues a ser transparentes, accesibles y, por supuesto, también rendición de cuentas. Así que yo creo que la presentación de este libro encaja perfectamente con esta filosofía de esta misma semana y que además, no sé si sabéis, culmina para nosotros este mismo sábado con una apertura máxima: el examen de 152.000 aspirantes a 18.000 plazas de lo que llamamos CPS,  de la Comisión Permanente de Selección, como digo, este mismo sábado poniendo el colofón a la Semana Abierta.

Creo que además este libro, que como digo encaja perfectamente, no solo es de tecnología, apela a esta cuestión, pero yo creo que habla del momento actual, que hace una radiografía de la situación que las administraciones y sus personas vivimos en este momento. Una administración que está en transformación, en el que el papel del empleado o la empleada se redefine o debe redefinirse, y algunos tenemos la responsabilidad de impulsar esta adaptación al contexto. Por eso, el INAP en seguida vio la oportunidad de editar y difundir este trabajo del que ahora hablaremos. Y también, como digo, pues la tecnología es parte del cambio fundamental.

Y claro, sabemos que los momentos históricos clave van acompañados de transformaciones tecnológicas profundas. Y en este caso, yo creo que, no porque todo el mundo lo diga, sino que creo que estamos claramente en uno de esos momentos.

Bueno, y para hablar de esto, pues ya veis que estoy muy bien acompañado, que el INAP se precia de tener, como siempre, personas muy generosas con su agenda, en primer lugar la Secretaría de Estado, no solo por ser la jefa, sino también por su vocación de contribuir siempre que su agenda se lo permite a estos actos.

Pero también, como he dicho, a las personas que nos acompañan para dar primero una visión del autor que va a exponernos a continuación, Paco, su punto de vista como autor. Después vamos a escuchar a Carles Ramió en una visión académica. Y después ya iremos cerrando un enfoque más institucional, quizás desde el punto de vista de las garantías, si me permites decirlo así, y después con el cierre institucional, como digo, de la Secretaria de Estado.

Así que bueno, pues yo creo que hablar en esta casa de administración es de siempre nuestra tarea, nuestra misión, pero yo creo que hay oportunidades especiales para subrayar la apertura, la transparencia y también de capacidades y responsabilidad. Y este libro contiene todo eso, así que yo lo primero, y ya con esto termino, os invito a leerlo, a consultarlo y creo que es uno de los best sellers, una de las mayores descargas que tenemos en esta temporada, en esta temporada de libros editados por el INAP.

Así que, sin más dilación, doy la palabra a Paco Velázquez, autor del libro.

INTERVENCION PRIMERA DE FRANCISCO VELÁZQUEZ 

Muchas gracias. Buenas tardes a todos. Gracias al director del INAP, a Manuel, a la Secretaria de Estado, a los dos colegas que nos acompañan en la mesa, Concepción, Carles, por haber asistido; ella está más cerca, Carles está en Barcelona, que aunque algunos no lo crean, pues forma parte del territorio nacional y tiene un tren que funciona y ha llegado y se vuelve en el mismo día. Gracias. No es la primera vez que Carles presenta un libro mío, también presentó alguno en Caracas.

Y la verdad es que estoy como en casa, no solo porque he estado aquí siete u ocho años, sino porque veo todas las caras que están aquí presentes, que son todos amigos, a todos los conozco, de manera que casi me voy a ahorrar decir nada porque todo el mundo sabe lo mismo que yo [o más. ¡exacto!]. Veo a Luis Herrera, que ha sido conmigo coautor también de un libro editado por esta casa, Cooperación en la formación entre instituciones. Y también autor de un libro reciente que tendremos ocasión de criticar y estudiar entre todos.

¿De qué voy a hablar yo? Pues básicamente les voy a hacer una especie de resumen de lo que es el texto de este libro que contiene artículos, escritos especialmente en El Nacional de Caracas. Son unos artículos en general que tratan de tener siempre un tono, digamos, cercano al ciudadano medio. Por supuesto, ninguna novedad para todos y cada uno de los presentes aquí, sino todo lo contrario, porque son casi, como me decía antes Concepción, los lugares que conocemos todos, lugares comunes para nosotros.

Pero mi intención, en todo caso, es que en estos artículos se enseñe un poquito lo que es la administración pública. Y entonces, frente a lo que la palabra burocracia, que es denostada cada día [una vez escribir un artículo sobre eso], casi podemos decir que sistemáticamente, se habla en sentido negativo de la burocracia. Ocurre cualquier problema, pues es la burocracia…; se iba a arreglar, pero la burocracia lo impidió… Todos nosotros sabemos que esto es falso, es decir, que la burocracia es necesaria y soluciona múltiples problemas continuamente. Y de hecho, la inmensa mayoría de todos nosotros nos hemos dedicado toda la vida a intentar mejorar el funcionamiento de esta burocracia, siguiendo la estela de Weber y siguiendo la estela de muchas de las personas que hemos trabajado durante tantos años en la administración. De manera que utilizo un lenguaje claro y sencillo para defender la burocracia tan vilipendiada diariamente, sobre todo en los medios de comunicación.

Entonces, deben ustedes, si se atreven a leer el libro, verlo en ese sentido, decirles que no es un libro de universidad, no es un libro de los profesores universitarios, es un libro dedicado en estos artículos, especialmente al lector habitual de un periódico, que no es un especialista en la administración pública. Y, por tanto, me preocupa, y lo digo de forma sistemática, hoy me lo recordaba en el almuerzo la secretaria de Estado, me recordaba que hay un cierto distanciamiento en el lenguaje de la opinión pública y, por tanto, el ciudadano muchas veces no comprende. Javier Moscoso, Paco Ramos, que está aquí presente, se editó un libro ya en su momento, que era para un lenguaje claro y sencillo de la administración. Estamos hablando de hace más de 40 años y seguimos igual, o no sé si peor, no.

En fin, la idea es que hay que acercarse a los ciudadanos, pero para que lo entiendan. Muchas veces digo que cuando recibimos una documentación administrativa en casa, lo primero que nos da es un vuelco el corazón. Qué coño me mandarán a mí? Y entonces incluso cuando te van a decir una cosa positiva, por ejemplo, que te devuelven de la renta o de lo que sea, ¿no? Al final te dice, no obstante lo anterior, usted podrá reclamar y dar el recurso. Bueno, no sé yo si deberíamos intentar ser un poco más amables, en las comunicaciones a los ciudadanos y sobre todo más comprensibles.

Y por tanto, yo en los artículos lo que pretendo es, en un lenguaje ameno, mejorar la imagen de la administración y la consideración de los ciudadanos sobre la función pública y la propia administración pública. Hay un esfuerzo de claridad, pues, para acercarnos al ciudadano. Y para fortalecer las instituciones públicas. Es decir, yo creo que me esfuerzo en eso sistemáticamente. Las ideas son, pues, muy cercanas al INAP y por eso decidimos también auspiciado, por supuesto, por Consuelo y por Manuel, publicarlo.

¿Y entonces, cuáles son las ideas básicas que sistemáticamente señalo?

Primero, que la burocracia profesional es una garantía derivada de la complejidad social y es también una garantía del cumplimiento de las normas emanadas por los parlamentos. Si no tuviéramos esta burocracia, pues básicamente el mundo no estaría no solo tan reglado, sino tan derechizado en el sentido del cumplimiento de las normas correspondientes.

Sin embargo, también señalo de forma sistemática el control necesario de la necesaria burocracia profesional para evitar una cierta acumulación de poder sin fiscalización por parte del poder político, del poder público. Y creo sinceramente, y lo digo de forma sistemática, que el ejercicio de las actividades. administrativas, de la burocracia profesional, debe modificarse profundamente.

Hablaremos un poquito luego de la inteligencia artificial. Es absolutamente inevitable ahora, pero la velocidad de innovación es muy superior a la de regulación, control o simplemente conocimiento y, en consecuencia, pues hay que esforzarse el doble. en el ámbito administrativo para estar al compás de los tiempos.

El ciudadano, por otra parte, creo que tiene dificultades para solucionar sus asuntos, algunas veces por la brecha digital o porque la seguridad informática obliga a tomar medidas que son cada vez más sofisticadas. Si están más sofisticadas, pues al final dificultan, el acceso a la administración pública, necesarias, por supuesto, pero cada vez son más sofisticadas y obligan a que los impresos digitales no sean precisamente fáciles de rellenar. Tienen ustedes muy recientemente un ejemplo, para aquellas personas que hayan tenido que solucionar los problemas de los riesgos laborales de otras personas que trabajen en casa, me parece que eran treinta y tantos impresos que había que rellenar, todos ellos digitales, pero treinta y tantos.

La inteligencia artificial, y entramos ya en lo que hablamos continuamente todos, puede ayudar al acercamiento de la administración si se es capaz de atender no solo a su celeridad y acierto, sino a la cercanía de los problemas hacia los ciudadanos, especialmente, de los que tienen mayores dificultades, llamados adultos mayores, o las personas con discapacidad. La inteligencia, la IA, puede incluso ser un vehículo que puede transformar las instituciones de inclusivas a extractivas, es decir, nos puede generar lo contrario. No hará desaparecer los empleos, pero los está transformando, como muy bien me contaba la Secretaria de Estado en el almuerzo. Los trabajadores de cuello blanco, sin embargo, lo digo para satisfacción de los que aún estén en activo, que no hay demasiados en esta sala, los trabajadores de cuello blanco han demostrado ser muy adaptables. Por tanto, yo creo que eso de que los van a echar a todos… creo que no, que finalmente se encontrarán medios, motivos y formas para que ellos sigan trabajando. en beneficio de todos los ciudadanos.

Estamos, no obstante, como dice, por ejemplo, Zuboff, en el llamado capitalismo de vigilancia, una prisión sin barrotes, donde la utilización y el comercio con nuestros datos es constante. Todos lo sabéis. En el momento en que nos metemos, hay alguien que está aprovechando nuestros datos y los utiliza para bien o para mal. La inteligencia es el vehículo de poder de nuestro tiempo. Aunque aún presente pocas respuestas, a veces son originales, a veces, pero muy pocas veces, y a veces también, o frecuentemente, es incapaz de decir «no lo sé», pero nos da una respuesta con altas dosis de seguridad y confianza.

Y vamos a contar algo que todos ustedes o casi todos ustedes conocen, pero que es necesario recordar. Por ejemplo, lo de Anthropic, que fue fundada por antiguos miembros de OpenAI. Es una de las empresas pioneras en la inteligencia artificial y que ha anunciado recientemente que ha desarrollado un modelo de inteligencia tan eficaz que. en cuestión de minutos es capaz de descubrir debilidades y fallos ocultos en los sistemas informáticos y software de cualquier organización o empresa.

Este modelo, denominado Mythos, ha desatado la preocupación e incluso el pánico en todo el mundo entre dudas sobre su alcance real y la amenaza que supone para todos los gobiernos. Esto es una realidad, por tanto, supongo que la Unión Europea estará presente pronto, con una regulación adecuada, y el Gobierno español exactamente igual. La administración, las administraciones deben prepararse para estas debilidades, entiendo yo.

El burócrata artificial (este nombre que me dice siempre que hablo con Ramió, que soy un genio para los títulos de los libros), no tanto para su contenido, el burócrata artificial debe estar preparado, debe ser consciente de que con los medios adecuados podrá proteger y servir a los ciudadanos, que es a lo que se dedica esta casa y debe dedicarse a la burocracia española.

Esto es lo que el libro propone, así que muchas gracias y agradecimiento a todos ustedes por haber estado presentes en este acto.

EL DIRECTOR DEL INAP

Gracias, Paco. Pues ya sabemos un poco las claves del trabajo y vamos a continuar con el punto de vista, como decía, académico y vamos a escuchar a Carles Ramio, catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Pompeu Fabra. Cuando quieras, Carles, y gracias por venir.

INTERVENCION DE CARLES RAMIÓ 

Gracias, Director, Secretaria de Estado, Presidenta, Paco, señoras y señores. Bueno, para mí es un placer estar aquí, obviamente, porque creo que las aportaciones intelectuales, escritas y también orales de Paco Velázquez, son enormemente oportunas y muy muy interesantes.

Y yo creo que en un momento donde es típico de Europa, y de los países más avanzados, donde la teoría se está desgajando constantemente de los problemas reales y prácticos, donde la academia y los teóricos vivimos como monjes, que parece que estemos globalizados, porque lo estamos, en una amplia red monacal, pero que solo hablamos de teoría, que resulta que no refleja los problemas que hay extramuros del convento, que son los problemas reales que tiene la administración pública.

Por otra parte, están los expertos, los “practitioners”, que llamamos nosotros, los gestores que tienen que resolver problemas y hacen obviamente sus reflexiones de su enorme y potente conocimiento. Este mundo, cuando yo empecé, estaba más o menos integrado y cuando iba a jornadas había un 70% de académicos y 30% de practitioners. Actualmente, cuando voy a jornadas y congresos, todos son practitioners y apenas hay ningún teórico. Qué pasa, que nos tienen manía a los académicos. No, sencillamente hablamos de cosas que no interesan porque son problemas, no son los problemas reales, sino son problemas inventados de otros contextos administrativos, de modas académicas que nada tienen que ver con nuestra realidad y nuestras preocupaciones de carácter administrativo, con lo cual la única forma de romper estos dos bloques, estos dos nichos que no se comunican, es mediante la figura de los templarios, porque si tenemos los monjes académicos y tenemos los guerreros gestores, pues nos hacen falta monjes guerreros que son los templarios. Algunos pocos académicos lo intentamos y luego recibimos bofetadas por todas partes, y especialmente para los monjes, que son muy talibanes y no quieren que nadie salga del convento a partirse de la cara en el mundo real.

Pero aquí quiero destacar la figura de Paco como templario, porque es evidente que Paco es una persona con una experiencia brutal de muchísimos años en altísimos cargos en las administraciones públicas, en la AGE, y con una visión holística de los fenómenos, de los problemas. Y a la vez, desde que yo lo conozco, que hace muchos años, siempre muy preocupado por el desarrollo teórico y académico. Lo leía todo, sabía todo sobre los autores. Yo recuerdo que una vez hice una clase de finalidad y le pedí a Paco Vanaclocha que nos presentara porque quería charlar conmigo, porque había publicado un libro. entonces, bueno, tenía curiosidad y siempre ha sabido, ha sido capaz de hilvanar el mundo académico con el mundo práctico. Evidentemente el mundo práctico, sin una base teórica muy sólida no llega muy lejos, y el mundo teórico totalmente descontextualizado de la realidad, pues también es de patas muy cortas. Y en cambio, Paco tiene las patas muy largas porque de forma intuitiva, conoce muy bien la academia, los académicos y las distintas teorías, pues es capaz de hacer estas formulaciones teórico-prácticas apegadas a la realidad y la realidad va cambiando la formación teórica.

El segundo elemento es que esto es un ensayo y escribir un ensayo es complicado. Escribir un libro académico, un artículo académico es bastante sencillo porque empiezas a citar autores y lo que cuentan otros autores y al final pones un poco tu opinión y ya tienes un montón de páginas escritas y al final con un aporte de valor muy escaso. Pero cuando lo escribes tú directamente y quieres aportar tú directamente y es un ensayo, ya te empieza a costar desde la primera palabra. Un ensayo es un producto de madurez, tienes que conocer mucho el medio y tienes que haberlo analizado mucho previamente para poderte atrever a escribir un ensayo. Y esto es un ensayo y un ensayo siempre es mucho más dinámico, mucho más rico, mucho menos rígido. Y además muy adaptado a los problemas reales.

Él dice que ha hecho unos artículos divulgativos orientados a los ciudadanos. No, lo que ha hecho es un texto académico práctico, lo que pasa que sí orientado a los ciudadanos, que por cierto, eso todavía es más difícil, porque quien domina más la materia, cuando le hace la pregunta a un niño sobre su materia, entonces se queda en blanco y él lo que intenta es explicar a los niños cómo funciona la administración pública, y eso es lo más difícil, sobre todo porque no hay auditorio más complicado que el de los ciudadanos que ignoran cómo funciona la administración pública. Y él hace este esfuerzo y, evidentemente, eso implica que aporta valor.

Además, esa fórmula de los artículos, que al final crea un ensayo como con muchos subapartados, los conté en su momento, ahora no me acuerdo de memoria, creo que eran 54 artículos, pero como 54 temas articulados en distintos capítulos. Esto es una buena forma de escribir un ensayo, porque cuando haces textos, la administración pública, ya lo sabemos, es poliédrica y es enormemente compleja. Y cuando quieres estudiar este fenómeno y lo articulas con capítulos largos y los intentas estructurar, en el fondo están dando una visión muy reduccionista de una realidad que es muy compleja. En cambio, esto de analizar por piezas, por temas, te permite ofrecer como una especie de juegos de caleidoscopio en el cual cada lector tiene la libertad de combinar los temas en función de su experiencia y también en función de sus expectativas.

De hecho, es cierto que para mí Paco es una fuente de inspiración, porque desde que publicó “El burócrata disruptivo” yo le copié un poco el título con “La burocracia inteligente”, lo del oxímoron, y además desde entonces he escrito seis libros y cinco han sido en formato, digamos, de subapartados, no de capítulos extensos, artificialmente hilvanados, integrados, donde el lector se pierde, sino piezas cortas de tres, cuatro, como máximo cinco páginas y que eso permitiera jugar al caleidoscopio que antes decía, porque la realidad es muy distinta y cada uno lo tiene que interpretar en el nivel de administración pública, en su posición, etcétera. Y me funciona y creo que es una lectura mucho más ágil y es una forma, digamos, mucho más inteligente de plantear los distintos problemas y los distintos fenómenos.

Obviamente que además, Paco tiene la ventaja de que con el cargo del CLAC, pero antes ya tenía conocimiento, ha sabido engarzar muy bien los problemas de la administración pública española y europea con los problemas de la administración pública de América Latina, de lo cual ha sido un observador absolutamente privilegiado, con lo cual él tiene todos los conocimientos para poder hacer una obra como esta, que la ha hecho en menos de dos años, una compilación de dos años, es como la tercera obra de este de este tipo. Y yo creo que son aportaciones que yo leo con mucho interés y que son fuente de inspiración constante y que además puedes ir a buscar el tema que te interesa en aquel momento y saber su opinión.

Y el otro elemento es que está perfectamente actualizado y está siempre a la page del mundo académico, del mundo real, obviamente de la inteligencia artificial que ahora es el gran tema, pero también de las últimas teorías. Por ejemplo, lo cita en algún apartado y sé que ha leído, parte de un libro de “gobernanza robusta”, que es este paradigma más o menos nuevo que algunos intentamos promover, porque fíjense que la situación ahora, para mí, la situación de la administración pública española es la más crítica de los últimos 40 o 50 años. Y yo escribí un libro hace poco que era “El colapso de la administración en España”, un artículo en El País, “El hundimiento de la administración”, en un bloque el desplome. Me puse muy pesado con el paisaje apocalíptico, pero es que estamos en situación… Bueno, nunca he conseguido, Paco sí que lo consigue, pero yo no he tenido nunca la complicidad del lector, porque los primeros seis meses que publiqué el libro todo el mundo decía: te has pasado, y al cabo de un año todo el mundo decía: te has quedado corto.

Estamos en situación de colapso porque la demografía nos ha atropellado, algo tan sencillo como esto. Estamos dimensionados para servir a 40, somos casi 50 millones, el incremento de la población es un gran problema, el envejecimiento de los empleados públicos, que no nos reformamos de forma conceptual desde finales de los años 50 con los tecnócratas del Opus y López Rodó. Ahora hemos cambiado mucho en 70 años, con lo cual ahora necesitamos reformar, transformar las administraciones públicas. Y Paco está la page.

Y además nos viene esta novedad que ahora oficialmente, según la gobernanza robusta, el entorno es turbulento. Siempre ha sido nuestro entorno turbulento. Los académicos siempre reinventamos la rueda, pero sí es cierto que yo como gestor público, porque hasta hace un año yo he sido directivo público en una universidad, pero no deja de ser una universidad pública, yo detecté, en la COVID como un punto de inflexión, que era un antes y después a nivel de gestión de los problemas que tenías que enfrentarte, externos y también internos. Y el entorno en todo momento significa que a partir de ahora tenemos que hacer frente a nuevos retos que son sorprendentes, sobrevenidos y, lo más importante, inéditos. Nunca antes hemos tenido que resolverlos y con lo cual no tenemos ningún tipo de conocimiento. Y ahí hace falta cambios muy profundos, que aquí no voy a desgranar porque sería otro tema. Y que, curiosamente, Paco, siempre en esta visión prospectiva, se avanzó y el título, más que un buen título, es un buen concepto. “El burócrata disruptivo”, porque una de las esencias de “La gobernanza robusta”, que es posterior a la publicación del libro de Paco, es que las administraciones públicas tenemos que ser una combinación, un oxímoron entre estabilidad y cambio.

Porque evidentemente necesitamos estabilidad, porque nosotros le tenemos que dar seguridad jurídica, nosotros tenemos que ser servicios, digamos, estructurales como sanidad, educación, etcétera. Pero a la vez, como tenemos que asumir retos sobrevividos inéditos como la dana, como los incendios 6.0, como los apagones, todo lo que tenemos ahora, todo son problemas totalmente inéditos, pues tenemos que ser cambiantes y saber trabajar, digamos, de forma totalmente contingente, con lo cual esta es la idea central. que quería transmitir Paco en su primer libro y que lo reitera aquí.

Burocracia, la buena burocracia, es la estabilidad, yo creo que está muy bien nunca abandonar el concepto de burocracia. Siempre tenemos que mejorar la burocracia, pero la burocracia siempre utilizo esta metáfora oportunista que la burocracia es como el colesterol. Si erradicamos todo el colesterol de nuestro cuerpo, nos morimos. Si erradicamos toda la burocracia de las administraciones públicas, las matamos institucionalmente. Lo que tenemos es que acabar con el colesterol malo, con la burocracia mórbida, y ahí es muy difícil porque puedes entrar con la motosierra y entonces te lo cargas todo, tienes que entrar con el bisturí y nunca.

Y además la burocracia, que la burocracia de Weber es teóricamente perfecta y yo creo que sigue siendo moderna. Incluso el concepto de jerarquía en la administración pública sigue siendo un concepto moderno porque te da necesidad democrática. Sin jerarquía no tiene sentido. Esto no es una asamblea, no es una cosa colaborativa, aunque podemos trabajar de esta manera. Entonces, pero siempre ha funcionado muy mal la burocracia y ha funcionado muy mal por elementos subjetivos, que somos los burócratas, las personas que lo aplicamos, que somos seres humanos y cometemos constantemente errores.

Y de hecho, hemos diseñado modelos burocráticos tan alambicados que no paramos de cometer errores. Incluso yo detecto en los funcionarios de primer nivel que cada vez hay más desconocimiento de la propia burocracia, con lo cual todavía nos equivocamos más. Y además, a veces utilizamos las reglas burocráticas para intereses corporativos, y capturamos el modelo, nos constituimos en burocracias extractivas parcialmente.

Entonces todo este era el problema. El elemento subjetivo se cargaba el modelo teórico, pero ahora con la inteligencia artificial vamos a tener el sueño de Weber. Siempre cuento que en el caso altamente improbable que Max Weber tuviera sueños libidinosos por la noche, él soñaba con un modelo burocrático implementado por robots. Porque el modelo burocrático es mecánico, los robots son mecánicos, los robots no tienen intereses propios, los robots, si están bien diseñados, si tienen buena información y está refinado al algoritmo, son infalibles. En la parte burocrática de la administración es perfectamente automatizable con la vida de la inteligencia artificial, con lo cual estamos casi a las puertas de tener una burocracia por primera vez eficaz y eficiente y sin este aroma conservador y reaccionario que muchos vinculan al modelo burocrático, y ahí lo dijo el primero, fue él  y luego vino Quin Brugué y publicó el libro que hablaba de relaciones que saben, relaciones que aprenden y estaba diciendo lo mismo, relaciones que saben es estabilidad, burocracia, relaciones que aprenden es cambio. Y luego vino Xavi Marcet, que es el gurú famosísimo en Cataluña porque escribe en La Vanguardia, que habló de las relaciones ambidiestras, con una mano asegurar la eficacia y eficiencia del día a día y con la otra mano hacer análisis de prospectiva, escenarios de futuro y en base sociales de futuro establecer estrategias y en base a las estrategias innovar, no innovar como pollos sin cabeza, que innovamos y no cambiamos nada al sustantivo, innovar en base a una estrategia y unos objetivos claros de reforma y de mejora de la administración.

Incluso como yo me copio mucho de Paco, me permito una autocita y para mí burocracia inteligente es la misma idea. Burocracia es estabilidad, inteligencia es la forma que yo digo cambio. Con lo cual, para mí es un placer estar aquí. Ya he estado en otras presentaciones. Creo que una vez también hice un prólogo a uno de sus libros. Soy un auténtico fan, pero no soy un fan porque somos amigos, que también, sino porque realmente considero que aporta valor y son de esas pequeñas joyas que nos dan y solo nos pueden dar gente con un enorme recorrido en la administración pública, pero que además se ha preocupado por el campo teórico, estos tan escasos templarios de los que Paco Velázquez es máximo ejemplo. Muchas gracias.

 

EL DIRECTOR DEL INAP

Gracias Carles. Pues no sé qué os parece si hemos visto la visión templaria tanto de Paco como del propio profesor Ramió. Ahora no sé qué toca, si del reinado o del papado directamente. Así que cuando quieras, Conchi. Muchas gracias.

 

INTERVENCION DE CONCEPCION CAMPOS ACUÑA, PRESIDENTA DEL CONSEJO DE TRANSPARENCIA Y BUEN GOBIERNO

 

Bueno, enprimer lugar, buenas tardes a todas y a todos. Secretaria de Estado, Director, Carles,  autor, el padre de la criatura que diríamos aquí. Para mí es todo un honor y un lujo estar en esta casa y además también acompañada por todas las personas que están en la mesa, pero también por muchas de las caras que veo entre el público y sobre todo con la ocasión de poder contribuir a la presentación de un libro que ya es todo un éxito. Lo que nos queda es simplemente añadir un poquito más de éxito y contribuir a la difusión de una obra que a mí me parece muy muy importante.

Yo he conocido a Paco en una vida anterior, cuando era secretario general del CLAC, y cuando yo tuve la suerte de obtener el premio, el primer premio del CLAC, precisamente por un trabajo relacionado con este tema, porque hablaba de una necesidad post pandémica, yo recuerdo que había sido en Colombia, precisamente allí estábamos en el CLAD y hablaba de la necesidad de una buena administración en el ámbito digital, de que mantuviésemos nuestros derechos, nuestras garantías y todo lo que nos corresponde como ciudadanos y ciudadanas en el mundo digital.

Y creo que en esto Paco pone siempre el acento en sus lecturas. Yo he leído leyendo poco a poco y ahora tenerlo todo porque he aprovechado la ocasión para releerlo, no solo en esta obra, sino también en la anterior. Y desde luego, merece mucho la pena leerle y ayudarnos a reflexionar. Es verdad que hablábamos de los lugares comunes porque yo creo que muchos de los que estamos aquí hemos mantenido muchas conversaciones, como desde mediados del siglo pasado estamos intentando simplificar la administración y no parece que demos no porque continuamente vemos que se publican en el BOE leyes autonómicas de simplificación y ahora creemos que la inteligencia artificial va a ser nuestro salvador, o no, como buena gallega que soy, depende, va a depender mucho precisamente de los burócratas.

Yo copio mucho, pero siempre con cita, lo del colesterol de Carlos Ramió, que se lo escuché una vez y me pareció una forma muy adecuada de explicarlo, porque la burocracia es nuestra garantía. Eso es muy importante que lo recordemos como ciudadanos y como ciudadanas, y por eso creo que es tan acertado que siempre en sus obras haga apelación a la burocracia. Y fíjense que una de las precisamente no de las partes de ese ensayo, el título es ‘La burocracia o el caos”, “la burocracia o el caos’.

Pensemos en todo lo que hace la administración pública, el sector público en todas nuestras vidas. Suelo decir que desde que nacemos nos inscriben en el registro civil hasta que fallecemos y nos borran, precisamente de ahí, la administración asola todas las partes de nuestra vida de una forma transversal, y no somos conscientes de ello más que para quejarnos. Y esto es así. Y nos han atendido mil veces de una forma maravillosa, hemos dado con funcionarios y funcionarias abnegados que fuera de su horario, fuera de sus funciones, nos han atendido bien, pero siempre contamos aquella vez, una, no las noventa y nueve, sino esa una en la que hemos tenido un problema, pues hemos dado con alguien que a lo mejor tenía un mal día. Todos tenemos derecho a tener un mal día, problemas personales, problemas de salud y no nos han atendido correctamente.

Todos nos hemos topado con la burocracia. Yo recuperaba precisamente para presentar la obra, una entrada que había hecho sobre la película de las doce pruebas, Astérix y Obélix, que alguno de ustedes recordará, cuando tienen que rellenar y conseguir el formulario 38 y enloquecen por toda la casa de ventanilla en ventanilla y que a veces nos reproduce a nosotros. Ahora será en ventanilla digital, no desde ese punto de vista, con lo cual creo que tenemos que extraernos a veces un poco de esa visión tan crítica que tenemos hacia la burocracia. Porque realmente si probásemos, si hiciésemos una encuesta, sobre la burocracia, ¿cuál sería el sesgo? Absolutamente negativo, porque identificamos burocracia con papeleo, con trámites, con ir de ventanilla en ventanilla, con presentar documentación. Pero no lo identificamos, por ejemplo, ahora que soy presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, con la garantía que nos da disponer de una reclamación cuando no obtenemos la información, es un procedimiento con garantía, con alegaciones en el que pueden participar las partes, no lo identificamos con esa solicitud que podemos hacer. No tenemos adecuadamente contextualizado para qué sirve la burocracia.

Nos hemos quedado todos desde ese punto de vista, por lo cual yo creo que poder contar con una obra como esta en la que se plantean temas de diferente naturaleza, porque es verdad que nos habla del burócrata artificial, pero si lo han leído, encarna y me ha gustado mucho la intervención que decía el director del INAP, los valores de la administración pública, del servicio público. Algunos me habrán oído hablar que me gusta mucho esto, el servicio público, más que el funcionario público, el Civil Servant, por seguir la denominación británica, anglosajona, porque creo que realmente eso es lo que nos caracteriza y que ahora mismo cualquiera que quiera mejorar el servicio público debería de entregarse precisamente, con limitaciones,  a todas las oportunidades que nos ofrece la inteligencia artificial, pero siempre dentro de los valores que deben de elegirse.

Nosotros nos encontramos precisamente en una administración transparente que rinde cuentas. Estamos en la semana de la administración abierta y hemos visto, no sé si luego la Secretaria de Estado lo dirá, pero creo que son muchísimos, muchísimos actos que se están celebrando en todo el país con ocasión de la semana de administración abierta y en el marco de todos nosotros y que precisamente nos permiten conocer cómo funciona la administración y ver que realmente frente a la burocracia lo que tendríamos es el caos pensamos que no tuviésemos procedimientos, que no tuviésemos reglas. Por qué están?

El título es maravilloso y además es muy valiente cuando ya hablaba del burócrata disruptivo y ahora cuando dice el burócrata artificial nos interpela a leerle a ver de qué nos quiere hablar, de qué nos está hablando. Y precisamente ese es el momento, cómo es la burocracia, son reglas, todos los que sabemos cómo funciona la inteligencia artificial, cómo funciona, con reglas precisamente. Es la que nos articula. Por eso precisamente el seno de la administración pública creo que es el marco idóneo para aprovechar las oportunidades de la inteligencia artificial.

Suelo decir que la inteligencia artificial es como un cuchillo, no es malo ni bueno, ese cuchillo que nos corta un buen jamón puede servir para agredir a una persona. Esto mismo sucede con la tecnología y con la inteligencia artificial. Va a depender del uso que el burócrata haga de ella. De lo que la administración conceptualmente, la definición de las políticas públicas en el aprendizaje, el papel fundamental que tiene el instituto como es el INAP, yo no puedo evitar venir aquí y recordar mis tiempos de opositora, lo decía antes, pero también cuando he estado sentada escuchando conferencias, la maestría de muchos compañeros y compañeras, el propio Carles Ramión o impartiendo también, intentando impartir también algo de conocimiento.

Por eso creo que poder poner en una obra por escrito todo, seguro que todos ustedes ya se lo han visto, pero, precisamente esa estructura por capítulos, “El funcionamiento de las Administraciones públicas”…, “Estado, democracia y ciudadanía”, cuán importante es, verdad, hacer esa conjugación en un mismo título, y todos los que se suman en el mismo, para continuar con “Función pública y directivos públicos”, la dirección pública profesional, que yo creo que además es una bandera que se lleva a cabo desde la Secretaría de Estado, ya cuando estaba también en la dirección de esta casa y ahora también por el propio director, por el propio Carles y por supuesto Paco desde sus anteriores responsabilidades y también divulgando la palabra que tan importante es en esas publicaciones en El Nacional, “Tecnología y actualidad en el Estado”

Ahora bien, tengo que reconocer que cuando llega al capítulo 5 y leo “Destrucción y cambio en la función pública”, porque ahí vemos de nuevo esa ese carácter provocador, de cómo nos quiere interpelar y nos quiere provocar a pensar. Realmente habla de ello. Fíjense que el primer subcapítulo de que nos habla es “De la utilidad de la burocracia”. Yo creo que esto es muy importante, poner en contexto y poner en valor, dejarlo por escrito y ahora difundirlo.

Y por eso felicito también al INAP por esta maravilla de poder contar en formato digital y en descarga. Yo reconozco que aunque soy muy digital, muy tecnológica, me siguen gustando mucho los libros en papel y los atesoro y me gusta y los pinto y les pongo marcas, pero tenerlo desde luego desde esta forma que lo puedas llevar en contigo a todas partes, que le puedas enviar el enlace a los compañeros que puedas publicar en las redes sociales. Y contemplarlo en el mismo. Yo creo que esos objetivos que él planteaba en su intervención inicial se ven perfectamente conseguidos con esta obra y a mí me gustaría que desde luego entre todos contribuyésemos también a darle esa máxima difusión desde ese punto de vista, porque creo que una buena administración y un buen gobierno, ese buen gobierno tiene mucho que ver también con una buena burocracia.

Fíjense que cuando se estructura, nuestra Constitución habla “Del Gobierno y de la Administración”, cuán intrínsecamente unidos están. Yo provengo del mundo local, en el que a veces gobierno y administración, como digo yo, no es que se fusionen, es que se confunden, de tan próximos que estamos precisamente en el ámbito local gestionando, pero es muy importante y en muchas ocasiones vemos cómo se recrimina y se critica la parte política por determinadas decisiones y demás. Y la parte técnica, la parte directiva, como esa bisagra. A mí siempre me gusta hablar de que la dirección pública profesional es esa bisagra y por eso es tan importante que tengamos específicamente un capítulo dedicado al mismo para la función pública y la dirección pública.

Pero también me gustaría recordar la importancia de esa burocracia mala, de ese colesterol malo del que tenemos que cuidarnos, de esa que se ha dado llamar la burocracia defensiva. Seguro que alguno de ustedes ha oído hablar de ella, no sé si en algún futuro quizás, en alguna futura obra contemos con las interesantísimas reflexiones de Paco sobre ese tema de cómo usar a veces el trámite la ley para, en lugar de prestar ese servicio público, poner una barrera donde no existe esa barrera.

Yo creo que la incorporación de la tecnología en general y de la inteligencia artificial a la burocracia es, como digo, una buena noticia, precisamente porque funcionamos por reglas y contar con una obra en la que una ambos conceptos en positivo porque recuerdo y creo que todos nosotros tenemos la obligación de llevar el mensaje en positivo. Lo fácil es desde siempre criticar y decir esto funciona mal y la crítica constructiva yo creo que es aquella que pone en valor todo lo que se hace bien y me gusta mucho recordar que con más de dos millones de empleados públicos dentro del sector público, no lo estaremos haciendo tan mal con carácter general. Los estereotipos tanto de la parte política como de la parte técnica a mí me gusta romperlas. Creo que los empleados públicos en general son muy buenos trabajadores. Los responsables políticos intentan hacerlo lo mejor que pueden Y esta visión desde el conocimiento de la experiencia práctica de Templario, como decía Carles, me ha gustado mucho, creo que es muy importante para tenerla en consideración.

Me ha gustado mucho también la posibilidad de que podamos leerlo por capítulos, por cada uno de los títulos, porque reconozco que yo que les había ido leyendo por diseminado, lo he vuelto hacer, me he vuelto a ir al índice y me he leído este porque hay además, como podrán ver en el mismo, habla de los conflictos de intereses, habla de la protección al informante, va tocando todos y cada uno de los temas de máxima actualidad que se encuentran hoy en España, pero en el conjunto de la Unión Europea y también en Latinoamérica.

Creo que ese conocimiento transversal que tiene del sector público y que le ha dado esa etapa en el ámbito internacional hace que la obra, el burócrata. Artificial debe de estar, desde luego, si es en descarga, en formato digital, en todas nuestras bibliotecas digitales, también en todas nuestras bibliotecas en papel, aquellos que seguimos acumulando papel y sobre todo, que debemos de intentar no seguir dándole difusión. Y solo te diría una cosa, que siga escribiendo y que pronto nos veamos en la próxima presentación de su obra. Muchísimas gracias.

 

EL DIRECTOR DEL INAP

Gracias, Conchi. Va a poner el broche final a estas intervenciones desde la Mesa la Secretaria de Estado, Consuelo Sánchez Naranjo. Gracias, Consuelo.

 

INTERVENCION DE CONSUELO SANCHEZ NARANJO, SECRETARIA DE ESTADO DE FUNCIÓN PUBLICA

Gracias a ti, Manu, por acoger la presentación, la segunda presentación del libro de Paco, porque algunos tuvimos la fortuna de escuchar la primera hace unos días, no demasiados, en la Academia de Administración, de la que Paco es Presidente.

Y la verdad es que me encantaba cerrar esta jornada por todos los temas que se han ido desgranando,  vinculados al libro que ha escrito Paco, que en realidad no es un libro. Bueno, es un libro, porque está en formato libro y en formato papel, pero realmente es el resultado por escrito de un monólogo interior al que los que venimos siguiéndole, empezamos a estar acostumbrados porque, entre otras cosas, y perdóname, Carles, desmonta el mito del oxímoron de Ramió. Es decir, Paco demuestra en ese monólogo interior que se puede formar parte de la administración y ser innovador, y eso en la misma frase.

Por tanto, es perfectamente posible, pero es un acto de libertad y de voluntad el tomar la decisión y afrontar procesos de innovación desde una organización tan compleja, pesada y aparentemente, digo aparentemente porque no siempre lo es, burocrática, como es la administración pública, que así tomada en su contexto global, es lo mismo que no decir nada, porque es una organización que está formada por múltiples organizaciones y que además está formada por un número muy importante de personas, los burócratas, las burócratas.

Aunque nunca he entendido porque el burócrata artificial. De hecho, a mí me resulta totalmente sorprendente oponer la expresión el burócrata artificial a la expresión la inteligencia artificial, que es como presuponer que la inteligencia y el burócrata pertenecen a géneros distintos. Y no, es lo mismo, el burócrata, la burócrata, la inteligencia y no existe el inteligencia. Dicho lo cual, esto era una broma mía, sí, quiero hacer un repaso porque bueno, con esto creo que podríamos ponerle el broche de cierre a lo que hemos estado comentando, que por cierto, Conchi, esto es un acto que forma parte de los actos de la semana de la administración abierta que se inauguraba esta mañana en el Ministerio de Transformación Digital y Función Pública y que efectivamente es una semana llena de exhibiciones que tienen que ver con la actuación, con las actuaciones de la administración pública, que viene desde hace muchísimos años tratando de traducir su actividad al lenguaje común, al lenguaje comprensible por la ciudadanía.

Y yo creo que la gran oportunidad de hacerlo es la inteligencia artificial, porque hacia lo que vamos, y no es una distopía, es hacia un mundo en el que todas y todos vamos a tener un asistente. Un asistente de la manera más barata del mundo, al que además vamos a poder entrenar. Vamos a poder entrenar para que nos dé la respuesta que nosotros necesitamos en cada momento. Y eso va a simplificar como ciudadanos nuestras relaciones con la administración de una manera absoluta y le va a simplificar, nos va a simplificar a los administradores las relaciones con los ciudadanos de una manera total. Claro, depende de cómo lo hagamos. Hay que ponerle mucha inteligencia a eso. Y esa es una de las tesis del libro, es si la inteligencia artificial nos hace más humanos. Y la respuesta profundamente es que sí, pero claro, como todo, como el uso de cualquier tecnología más o menos disruptiva, depende nosotros, depende cómo lo hagamos nosotros.

La inteligencia artificial no es un ente abstracto, somos nosotros mismos, los seres humanos que la vamos entrenando cada día. Es una inteligencia colectiva, es una inteligencia colectiva de la cual podemos extraer aquello que necesitamos en cada momento. No es que yo aquí sea absolutamente optimista. Soy consciente de los riesgos, soy consciente de los sesgos que se pueden, que se producen de hecho, y hay muchísimos, muchísimos ejemplos. Hoy contaba uno en el almuerzo Ramió, que tiene que ver con las preguntas indiscretas que le podemos hacer a la inteligencia artificial para obtener exactamente la respuesta que queremos, porque al final también podemos manipular la inteligencia artificial y eso es muy interesante. Es decir, que no es que necesariamente nos tenga que manipular la inteligencia artificial a nosotros, por ejemplo, en un proceso electoral, es que nosotros somos los responsables de eso y también podemos manipular la inteligencia artificial. Es un camino de ida y vuelta.

Pero me estoy yendo de las tesis del libro que, como decía, son el resultado de un monólogo interior que expresa el pensamiento de Paco a lo largo de mucho tiempo. Y al final eso es, fragmentario, pero al mismo tiempo tiene un hilo conductor absolutamente preciso que nos lleva a un camino bastante similar al que afrontábamos en el libro anterior de Paco y que se relaciona en gran medida con las tesis de Carles en relación con la democracia.

Pero bueno, un poco la idea fuerza es esa, es que el burócrata artificial nos lleva hacia una administración pública humana y tecnológica al mismo tiempo, que la utilidad social de una burocracia de la inteligencia artificial es conducir a una burocracia experta en tecnología, que la burocracia artificial es, puede ser una solución, porque no se trata de deshumanizar, sino de usar la IA para reducir la discrecionalidad. Y hay algún que otro ejemplo muy interesante en materia de contratación pública. En algún país de Europa en el que es la IA la que resuelve los contratos públicos. porque en ese contexto se entiende que es la manera más objetiva de poder resolverlos y la manera más fácil de alejarse de posibles corrupciones. Bueno, eso no es un debate, está ahí. Hay elementos que no puede tener nunca en cuenta, pero es interesante que lo vayamos explorando.

Y cuáles serían los pilares de la gran transformación que se avecina, de acuerdo con los artículos que se contienen en el libro de Paco, que efectivamente es un ensayo fragmentario. Pues los pilares serían, por una parte, la idea de neutralidad, por otra parte, la idea de innovación con sensatez. Esa es la parte humana de la innovación.

Además, la idea de seguir apostando por procesos de selección, por un sistema de acceso basado en el mérito y basado en la idoneidad. Pero que hay que transformar. Y lo dice una y otra vez y lo decimos todos. Creo que es un mantra que vamos repitiendo, pero es difícil abordar un proceso de cambio en el sistema de acceso. Creo que unos cuantos de nosotros lo hemos intentado en numerosas ocasiones y seguimos en el empeño de conseguirlo. Algún piloto hemos hecho con éxito, por cierto.

Y el cuarto de los pilares sería el no perder de vista la idea de equidad, la idea de igualdad en la aplicación de las tecnologías. Y una reforma, insisto, una reforma de del acceso al empleo público como quinto

Y las conclusiones claves del libro, que no a ver, aquí podemos hacer hasta spoiler, porque como no es la historia de un asesinato que se que se resuelve, pues podemos incluso hablar de las conclusiones clave.

Uno, la administración no es un obstáculo, es el instrumento. Otro, la simplificación de los lenguajes, eso nos lo da la idea, ya nos lo está dando. O sea, estamos utilizando en nuestra manera de relacionarnos asistentes que nos traducen el lenguaje opaco en la administración y el fin de la jaula de hierro, es decir, la superación de la rigidez weberiana para convertir la burocracia en una organización dinámica innovadora, en este caso en el que nos ocupa, impulsada por los datos.

Y por mi parte, nada más que animaros a leerlo porque es que merece la pena. Bueno. A mí me pasa como a Conchi, yo lo he ido leyendo según me lo mandaba Paco los artículos por WhatsApp cada vez que los publicaba en El Nacional y luego lo he vuelto a leer no todos, no todos en esta segunda ocasión, pero sí unos cuantos. Y la verdad es que merece la pena, o sea, y es pocas veces se puede decir de eso de un libro, no, así que adelante, animaros a leerlo. Gracias a todos por haber participado en la presentación. Gracias Paco por haber volcado los las cuatro décadas de tu experiencia en alta gestión y dirección de la administración pública en algo tan interesante como estos artículos. Y muchas gracias a vosotras y a vosotros por haber venido esta tarde a la presentación del libro y espero que hagamos muchas más, Manu

 EL DIRECTOR DEL INAP

Pues una vez que la Secretaría de Estado nos ha desvelado que el burócrata artificial no muere en el libro, ya lo ha dicho, pues ya lo sabéis, pero aun así merece la pena seguir leyendo el trabajo.

Dejadme que antes de daros la palabra y hacer honor a la apertura de la semana que en la que estamos, agradezca el trabajo del equipo del INAB, en particular del Centro de Estudios, el área de publicación está allí José Tomás, que también han hecho un trabajo estupendo en la edición del libro que tenéis entre las manos o en los bits de vuestro ordenador o móvil incluso, y que os invite mañana a al último acto, al penúltimo acto. Os iba a invitar también al del sábado, pero no sé si estáis preparados para rendir los exámenes tan duros que están preparando, pero por lo menos contentaos con el de mañana, que es la presentación de la Guía de lenguaje inclusivo que hacemos de la mano del Instituto de las Mujeres y es mañana a las 5:00.

Yo creo que os puede interesar también, así que os esperamos aquí también. Así que nada, bueno, pues vamos a escucharos si tenéis, tenemos un micrófono para ir pasando por si queréis hacer algún comentario o alguna intervención. No sé si Paco, quería decir algo adicional antes de eso.

SEGUNDDA INTERVENCIÓN DE PACO VELAZQUEZ

Quería decir algo que he olvidado antes. Primero, agradecer especialmente a Noelia Alarcón, que ha trabajado. El libro se puede leer gracias a ella, porque yo me había olvidado de algunas citas, no las encontraba, ella las ha encontrado todas y la verdad que han construido ella el equipo, José Castillo y compañía, Conchita, han hecho un trabajo que yo mismo me maravillo. ¿Quién habrá sido el autor de esto? Y la verdad es que tanto ella como el prólogo que escribió Clara Vapelli, que en su momento, cuando empezamos el trabajo, era la Secretaria de Estado, pero luego continuó y me hizo el prólogo, obviamente yo creo que mejoran, sustancialmente el contenido del libro.

En relación con las intervenciones, pues es lo normal. Es decir, cuando alguien presenta un libro y se trae a algunas personas amigas, pues dicen maravillas del libro. No es tan maravilloso el libro como ellos han señalado, pero sí que hay algunas cosas que yo creo que a todos ustedes les llenarían de satisfacción porque las comparten.

Es decir, que yo, yo he estado cuarenta y tantos años en la administración, pero muchos de vosotros también tantos o más años. Y la característica de todos los presentes es que aman la administración pública. Creen que la administración pública es una cosa útil para los ciudadanos y que, en consecuencia, pues frente a otras personas que, bueno, decentemente trabajan para determinadas empresas o determinados empleadores, entienden que trabajar para el común de las personas, es decir, para el Estado, para las administraciones públicas, es algo que es bueno para la sociedad y es bueno también para nosotros.

Entonces tratamos de, como decía Carles, tratamos de ser templarios, no sé si templarios, porque yo tampoco he encontrado ningún tesoro, aunque lo estoy buscando, pero en todo caso sí que lo que hacemos es combatir sistemáticamente muchos de nosotros en nuestros puestos de trabajo. Combatir aquellos procedimientos, aquellas actuaciones que no facilitan la vida de los ciudadanos. Es lo que hemos hecho todos nosotros, yo creo que durante toda la vida y que animo a quienes aún estén activos para que lo sigan haciendo. Se decía el tópico aquel, el mito de Sísifo, y sigue siendo real. Si la piedra se cae, hay que subirla otra vez. Y la vamos a subir. Es decir, que yo creo que todos vosotros, vais a continuar con este tema.

Y aviso al INAP que ya tengo casi preparado otro libro, así que muchas gracias a todos por haberme escuchado.