Una mirada a la Sociedad Civil, desde la Administración Pública y la Política.

El contenido de esta conferencia intenta aportar una visión sobre los actuales fenómenos de organización que se desarrollan en la “sociedad civil organizada” española, teniendo en cuenta mi condición actual de dirigente de dos ONG, mi pasado reciente como Diputado al Congreso y mi anterior condición profesional de servidor público como Administrador Civil del Estado y Consejero autonómico. Una triple perspectiva que me permite conocer y valorar, por experiencia, el significado y alcance que para un sistema democrático tiene la sociedad civil organizada en sus diversas manifestaciones e intereses, en la medida en que contribuye no solo a complementar la democracia representativa mediante la creación de espacios de democracia participativa, sino también a crear, además, las condiciones para el necesario dialogo institucionalizado que debe existir permanentemente entre las Administraciones Públicas y los ciudadanos. En una democracia avanzada, tanto el político como el servidor público deben estar dispuestos y capacitados para realizar una gestión participativa de las decisiones legislativas, políticas y administrativas en dialogo con las entidades representativas de la sociedad civil organizada, adecuando su intervención a una realidad social que deben conocer y valorar positivamente.

El movimiento cívico es un término genérico en el que se integran una diversidad de organizaciones sociales que promueven intereses colectivos de diverso grado de intensidad ,que van desde los movimientos sociales que plantean grandes alternativas a cuestiones singulares, como el feminismo, el pacifismo, el ecologismo LGTB, la antiglobalización ,etc., hasta las entidades dedicadas a la representación de intereses vecinales, de usuarios o consumidores y a la prestación de servicios sociales de diversa índole que integran el Tercer Sector de Acción Social. Este movimiento cívico ha desarrollado su crecimiento y fortalecimiento en España durante los últimos 30-35 años, sin duda debido a consolidación de las libertades y derechos ciudadanos tras la promulgación de la Constitución de 1978 y el posterior impulso que hasta 2010 tuvo el Estado de Bienestar, además del correlativo crecimiento de la conciencia de ciudadanía activa y la cultura democrática, al que también contribuye la actual tendencia en defensa de la “Gobernanza democrática”, como proceso en el cual los poderes públicos y los representantes de la sociedad civil trabajan colaborativamente para la consecución de fines públicos de interés general no lucrativos.
La democracia participativa que se dibuja tras los anteriores supuestos debe ser “interactiva”, de permanente dialogo civil entre los poderes públicos y las entidades cívicas representativas; como dialogo estructurado, formalizado y legalmente regulado para su realización como función permanente institucionalizada. Expresión experimental por ahora de este dialogo entre las podres públicas y las organizaciones sociales lo constituye la Comisión para el Dialogo Civil actualmente ubicada en el Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales, que hoy constituye el principal medio de canalización de relaciones entre el Tercer Sector de Acción Social y la Administración General del Estado.

El Tercer Sector mencionado ha estructurado a partir de 2012, a su vez, su representatividad mediante la constitución de la Plataforma del Tercer Sector de Acción Social, una enorme agrupación de las más importantes plataformas y federaciones de multitud de pequeñas y mediana entidades no gubernamentales, agrupadas juntamente con las grandes organizaciones, como Cruz Roja, ONCE, Caritas, etc. Según se describe en su Memoria del 2014, el Tercer Sector agrupa a 30.000 entidades, representa un volumen económico del 2% del PIB, tiene a 636.000 personas contratadas, representa el 3’5% del empleo nacional, moviliza 1.100.000 voluntarios/as y atiende a 6.000.000 de personas. Una indudable expresión de participación ciudadana voluntaria, de contribución a la cohesión social, a la convivencia solidaria y al fortalecimiento de la cultura y de la práctica de la democracia participativa.

Victorino Mayoral Cortés.

Presidente de la Liga Española de la Educación y de la Fundación Cives.
Cuerpo Superior Administradores Civiles del Estado